viernes, 20 de noviembre de 2015

Planes de Carrera



 PLANES DE CARRERA BASADA EN COMPETENCIAS 

     En el competitivo mundo laboral actual, las instituciones públicas y privadas se han visto forzadas a mantenerse constantemente en vanguardia y preparadas para cualquier modificación del ambiente, de manera que podrían mantenerse en un estado “equilibrado” para poder proyectar un posible surgimiento a futuro en el mercado. Por tal motivo, las instituciones actuales deben contar con el recurso humano capacitado, motivado, comprometido, orientado a la satisfacción de los usuarios y al logro de los objetivos corporativos, por lo cual, las entidades han dirigido su atención al fortalecimiento del personal a su cargo mediante la inversión en programas de capacitación y desarrollo atendiendo a necesidades del personal en el ámbito profesional que favorecerá a la solidez fabril mediante un recurso humano preparado.

     Sin embargo, la institución pública de educación superior dónde se efectuó la investigación,  no se ha preocupado por dirigir su atención a desarrollar el capital humano, es debido a esto, que los investigadores se han incentivado a estudiar las prácticas de los planes de carrera como estrategia que coadyuve a la superación, motivación y satisfacción del empleado, ya que, la gestión de recursos humanos debería estar comprometida a generar grandes cambios, donde las organizaciones deban implementar o reforzar en sus empleados con nuevos conocimientos, estrategias y habilidades enmarcadas en el desarrollo y crecimiento profesional.

     Partiendo de lo antes planteado, el plan de carrera es  una herramienta diseñada para ayudar a todas las personas a realizar una planeación de manera ordenada y eficaz, alcanzando sus metas y propósitos deseados en un determinado tiempo, aplicando distintas estrategias que puedan adaptarse a sus necesidades conforme sus aptitudes e intereses personales, relacionándolas a necesidades y objetivos de la entidad laboral.

     A través de este estudio se desea contribuir con el personal administrativo de la institución pública de educación superior, demostrando que aún cuando la institución no posee los recursos necesarios para realizar el desarrollo de carrera, se debe hacer lo posible para la ejecución de dichas actividades, ya que la fuente laboral cuenta con un capital humano que puede ser explotado con respecto a sus competencias, habilidades y fortalezas para así mantener al personal administrativo óptimo y hacer que los mismos tengan un aumento en su productividad, lo que conlleva a que la institución sea más eficiente. Esta  investigación se encuentra estructurada en cinco capítulos que se describen a continuación.

     El primero de los capítulos, corresponde al problema, es decir, una descripción detallada de la situación en la cual se presenta la institución estudiada y como tal, dio origen al desarrollo de la investigación. En otras palabras, se define el objeto de estudio. Además, se muestran los objetivos de la indagación, tanto el general como los específicos y se constituye un apartado que permite justificar, en diversos puntos de vista, la realización del mismo.

     Por su parte, el segundo capítulo se refiere al marco teórico de esta averiguación, en el cual se revisaron los aspectos más resaltantes de la teoría existente que la fundamentan. Para ello, se analizaron los antecedentes de temas relacionados con el presente estudio, se explicaron los núcleos conceptuales más importantes y por último, se hizo referencia a las teorías que poseen relación con la investigación.
     Continuando con esta secuencia, el tercer capítulo trae consigo un marco metodológico, a través del cual se define la metodología que se ha seleccionado para realizar el estudio, la cual contiene la población a investigar y se desarrollan los aspectos relacionados con la recopilación de información para cumplir con los objetivos establecidos.

     El cuarto capítulo, titulado análisis e interpretación de los resultados, muestra de manera clara y detallada toda la información obtenida, que según los investigadores, contribuyen al desarrollo del objetivo trazado para este estudio. A través de él, son descritos y presentados de manera sistemática cada uno de los resultados obtenidos.

     Para finalizar la estructura de la investigación, el quinto capítulo corresponde a la presentación de las conclusiones y recomendaciones derivadas de la realización del estudio. En apoyo a esta estructura, al final de todos los capítulos, se expone el conjunto de fuentes bibliográficas consultadas por los autores, lo cual permite evidenciar el trabajo de asistencia documental que requiere el trabajo, también se muestran todos los anexos que constituyen un valor agregado en el mismo, puesto que presentan la información alusiva a ciertos aspectos desarrollados en el contenido del mismo.


     En el siglo XIX, durante la época de la Revolución Industrial, las empresas crearon una filosofía de gestión de recursos humanos enfocada en los sistemas de control, normas y vigilancias sobre el rendimiento de los trabajadores en sus puestos de trabajo, producto de la falta de pericia por parte de estos en las labores desempeñadas.

     Asimismo, en  España, durante el siglo XX, la gestión de personas se encontraba  dirigida por un jefe o director, el cual tenía plena influencia sobre el grupo de trabajadores que estaban a su cargo, con el fin de evitar errores, perdidas y bajos niveles de rendimiento.

     Hoy en día, la filosofía utilizada en la época de la Revolución Industrial, ha sufrido muchas transformaciones a razón de la contribución de la administración de recursos humanos a lo largo de la historia y el valor que representa para la empresa la competencia de los empleados en la ejecución de sus funciones, pues la vigilancia a la que estaban sometidos los trabajadores ha sido sustituida por la puesta en práctica de los subsistemas de la administración del talento humano, con el fin de permitirle a las organizaciones lograr mayor competitividad a través de mecanismos vanguardistas, cuya estrategia recae en la plena confianza dada a las habilidades, conocimientos y comportamientos que le facilitan al trabajador su actuación en el campo laboral.
     Dentro de este marco, en la actualidad son cuantiosas las organizaciones que se apoyan en las competencias del personal, definidas por Alles (2006) como:

Todas aquellas habilidades, cualidades, conocimientos, actitudes que permiten al trabajador tener un desempeño superior (sobre la media) en cualquier puesto de trabajo, que puedan ser medidas y controladas y que de esta forma diferencia a un trabajador distinguido, de un trabajador meramente hacedor de su trabajo. (p. 52).

     Se pudiera decir que las competencias, no son más que el talento individual de cada empleado puesto en práctica dentro de la empresa, lo cual conlleva a un alto nivel de competitividad con respecto a otras organizaciones, manteniéndose a la vanguardia dentro del mercado laboral e impulsando en gran medida al recurso humano a tener conocimientos y dominios al realizar sus tareas en el puesto de trabajo.

     Significa entonces, que de acuerdo a lo establecido por Alles (2006), las habilidades, paradójicamente a épocas remotas, permiten el desarrollo de actitudes que hacen a un individuo capaz de ejecutar una labor, y la misma va caracterizada por una eficiencia, en la que se consigue en un alto porcentaje, la meta u objetivo trazado para un puesto o cargo específico.

     En consonancia a ello, Rabago (2010:25) define las competencias como: “las influencias de nuestra autoimagen, valores, motivos, rasgos personales, actitudes, cualidades, experiencias y conocimientos que ponen en marcha comportamientos que ejecutan de forma habitual en una posición profesional, dando lugar a unos determinados resultados”.

     Es evidente entonces, que la competencia va a ser el desempeño real que un trabajador muestre en la ejecución cotidiana de sus actividades, dichos comportamientos van a estar orientados en función de los conocimientos, destrezas, habilidades innatas y cómo podrían ser utilizadas para ser más eficientes y efectivos en pro de su trabajo.

     En conformidad a estos señalamientos, y  en respuesta a la necesidad de sobrevivir a los cambios políticos, económicos, tecnológicos y culturales que emergen en la sociedad actual, las instituciones deben plantearse objetivos corporativos, tomando decisiones adecuadas y estableciendo estrategias basadas en modelos vanguardistas que impulsen el buen funcionamiento de las organizaciones públicas y privadas; por lo que explotar las competencias del trabajador a través de planes de carrera resultaría ventajoso.

     Pues, es importante hacer notar que las personas que forman parte de una organización, aspiran ir ascendiendo hasta llegar a puestos de mayor jerarquía. Es por ello, que la organización tiene la responsabilidad de bridarles las oportunidades de crecimiento y proporcionarles las competencias necesarias para que estos estén preparados para cuando llegue el momento de ocupar dichos puestos.

     A este respecto, la estrategia de la institución debe funcionar como un programa global, para lograr los objetivos, y así mismo obtener un consenso general y ser capaz de motivar e involucrar a todos los colaboradores que forman parte de la misma. A lo que, Fernández y Fajardo (2004), plantean:

El plan de carrera es un método de desarrollo de futuras aptitudes, que se basan en la colocación de la persona en puestos de trabajo cuidadosamente estudiados para proporcionarle la oportunidad de desarrollar las competencias necesarias para puestos más altos. El mejor enfoque de plan de carrera combina un análisis de los puestos de trabajo, en términos de tareas y en términos de conductas organizativas necesarias para un desempeño superior.
El plan de carrera conlleva a la relación de una serie de adecuaciones puesto-persona que, partiendo de las exigencias del puesto, permite a la persona ascender hasta niveles superiores de responsabilidad, garantizando de ese modo a la organización la disponibilidad del personal que necesita para alcanzar sus objetivos. (p. 56).

     Se debe destacar que la planificación del desarrollo de carrera es vital para todo trabajador y profesional, no importando el sector ni el nivel en el cual se desempeñe, ya que la necesidad humana que hay detrás de ésta, es la de crecimiento y desarrollo. Sin embargo, este modelo aplicado en los diferentes procesos de la gestión de recursos humanos especialmente en la planificación de carrera, ha tenido ciertas limitaciones en su implementación. Por lo que, Alles (2008), afirma que:

Muchas organizaciones invierten significativas sumas de dinero en la implantación de planes de carrera basada en competencias, pero luego no saben cómo seguir. En realidad, es que estrictamente no sepan cómo hacerlo, sino que allí radica la problemática mayor. El modelo en si apunta el desarrollo de competencias y se basa en tres subsistemas: Selección, para que a partir de la puesta en marcha solo ingresen personas que tengan las competencias deseadas; Evaluación del desempeño, para conocer los grados de competencias de cada integrante de la organización; y el fundamental, el Desarrollo de las mismas. (p. 16).

     En base a este conjunto de argumentos, los planes de carrera basados en competencias representan un modelo fundamentado en el desarrollo de competencias del talento humano, lo cual se traduce en un incremento de sus potencialidades en el campo laboral, sobre todo si dichas competencias son maximizadas con una planificación de carrera que agilice el escalonamiento en sentido vertical, horizontal, diagonal y combinado de las personas a niveles de alta responsabilidad y capacidad gerencial. Del mismo modo, por medio de la aplicación de este enfoque las organizaciones podrán incrementar sus niveles de competitividad, gracias a la inclusión de técnicas innovadoras en el área de recursos humanos, que le permitan mantenerse a la vanguardia de una efectiva gestión del talento humano.

     Por lo que, el plan de carrera por competencias, es una metodología que utilizan las organizaciones para brindar oportunidades al personal con potencial de desarrollar sus competencias para los futuros puestos que estos pueden llegar a ocupar, ya que para todo puesto avanzado en el plan de carreras se necesita que las personas dominen las competencias precedentes que este requiere, permitiendo así tanto el desarrollo profesional como el logro de los objetivos organizacionales.

     No obstante a ello, en algunas organizaciones tanto públicas como privadas, los planes de carrera tienden a ser ignorados, debido a que los líderes de hoy en día, al parecer no cuentan con los conocimientos y habilidades de llevar a cabo esta herramienta, esto se debe quizá al desapego que puedan tener estos a tal concepción, pues para poner en práctica los planes de carrera se debe hacer un estudio minucioso del talento humano. Sumado a ello, se necesita del apoyo directivo para que tal acción no sea condenada al fracaso.

     Sobre la base de estas consideraciones, se trae a colación el contexto de las instituciones públicas a nivel superior, pues según Borges, Leal y Villalobos (2009):

…en la mayoría de las universidades públicas de Venezuela, se da un distanciamiento entre el deber ser y la praxis organizacional que normalmente se ejecuta; al no existir actualización por parte del recurso humano que en estas laboran, por escasez de recursos presupuestarios que contribuyan al desarrollo de los individuos en sus áreas de trabajo. (p. 34).

     En relación a esto, es importante hacer notar que según Guerra, Hernández y Romero (2011):

El desarrollo de las personas no solo se logra con los conocimientos y capacidades adquiridos durante su carrera profesional o laboral, sino que necesita de un conjunto de actividades que solo el área de recursos humanos o la alta dirección puede llevar a cabo  para que los empleados puedan alcanzar niveles potenciales que lo acrediten como capital idóneo para cumplir funciones  de mayor responsabilidad. (p. 5).

     Con referencia a lo anterior, la gestión de recursos humanos está comprometida  a generar grandes cambios, donde las organizaciones deban implementar o reforzar en sus empleados nuevos conocimientos, estrategias y habilidades enmarcadas en el desarrollo y crecimiento profesional, poniendo en práctica planes de carrera como estrategia que coadyuve a la superación, motivación y satisfacción del empleado.

     De aquí que las instituciones públicas de educación superior, no están exentas de poner en práctica tales señalamientos, pues los planes de carrera pueden representar un enfoque estratégico de sustitución a las viejas políticas de desarrollo del personal, sin embargo, se torna problemática la situación cuando el Estado como órgano rector imposibilita la gestión de los directivos de estas instituciones, a través de la obstrucción de planes por falta de presupuesto y recursos disponibles, tornándose inobjetable la aplicación de planes de carrera en las instituciones universitarias, desencadenando toda esta situación afectaciones que convergen en posible desmotivación del empleado al sentir que no es tomado en cuenta (aun cuando este probablemente siente poseer talento, el cual no es aprovechado).

     Así mismo, tal situación podría desencadenar altos niveles de ausentismo, retrasos en las labores desempeñadas, e incluso realizar tareas de bajo perfil, aun cuando quizá se tiene potencial para otras actividades de mayor envergadura; y como factor preponderante la imposibilidad de metas irrealizables que trunquen los objetivos tanto personales como institucionales. Todo esto, producto quizá, del deplorable sistema utilizado a nivel de instituciones públicas de educación superior, lo que afecta en sí mismo, la imagen del personal que labora en las mismas, poniendo en entredicho su potencial humano e incluso sus competencias; tal y como lo expresa Mora (2011), cuando establece:

Son muchas las universidades nacionales, en el caso venezolano que nos concierne, en que se manifiesta una ausencia significativa de empleados capaces de enfrentar retos y dar paso a un nuevo paradigma acorde a las necesidades que el presente reclama. ¿A qué se debe ello? A que las personas que allí laboran, no se actualizan, repiten los conocimientos que han venido proporcionando por años, sin hacer el menor esfuerzo al avance de las disciplinas que exigen de nuevos conocimientos. (p. 1).

     Es aquí, donde el área de recursos humanos debe trabajar arduamente en aras de descifrar lo anteriormente planteado y actuar en función del desarrollo de las habilidades y competencias de dicho personal, al implementar planes de carrera  que tracen el sendero que deben recorrer los mismos para su crecimiento profesional y excelencia institucional; dejando en claro, en donde radica la problemática. Por lo que, realizar un estudio que estribe en analizar los planes de carrera basados en competencias como estrategia de desarrollo profesional del personal administrativo en una institución pública de educación superior, resulta interesante.

     Pues, el planteamiento fundamental está encaminado a investigar todo lo concerniente  a los planes de carrera puestos en práctica por la institución en cuestión,  y así, esclarecer la situación actual bajo los esquemas de desarrollo profesional dentro de esta entidad de trabajo, tomando en cuenta las competencias para ocupar un cargo dentro de la misma.

     De lo anteriormente expuesto, se derivan las siguientes interrogantes:

1.      ¿Cómo es la situación actual en cuanto a los procesos de desarrollo profesional del personal administrativo en una institución pública de educación superior?

2.      ¿Cuáles son las competencias del personal administrativo en una institución pública de educación superior?

3.      ¿Qué conocimiento poseen los empleados acerca de los planes de carrera en una institución pública de educación superior?

4.      ¿Qué necesidad existe de impulsar los planes de carrera en una institución pública de educación superior?



Objetivos

Objetivo General

     Analizar los planes de carrera basados en competencias como estrategia de desarrollo profesional del personal administrativo en una institución pública de educación superior.

Objetivos Específicos

1.      Describir la situación actual en cuanto a los procesos de desarrollo profesional del personal administrativo en una institución pública de educación superior.
2.      Identificar las competencias que posee el personal administrativo de una institución pública de educación superior.
3.      Precisar el conocimiento que poseen los empleados acerca de los planes de carrera en una institución pública de educación superior.
4.      Determinar la necesidad de impulsar los planes de carrera en la institución pública de educación superior.



Justificación

     Se tomó la iniciativa de emprender esta investigación que tiene como eje central analizar los planes de carrera basados en competencias como estrategia de desarrollo profesional del personal administrativo en una institución pública de educación superior, para así demostrar que un plan de carrera tiene la intención de desarrollar al trabajador, es decir, ampliar y perfeccionar al individuo para el crecimiento profesional en una determinada carrera dentro de la Institución, para estimular su eficiencia y su productividad en el cargo que ocupa.

     El principal aporte de esta investigación beneficia a los trabajadores, especialmente los del área de administración, a través de la búsqueda de sus posibles rutas de ascensos con alto potencial dentro de la institución pública de educación superior. La necesidad de mantener a los trabajadores en constante crecimiento y desarrollo profesional les proporciona un valor agregado a la institución, permitiéndole a ésta forjar futuras y actualizadas estrategias, manteniendo así el talento humano motivado.

     Se tomó la decisión de efectuar este estudio debido a que la primordial responsabilidad del departamento de recursos humanos es captar y mantener en la institución un talento humano con un alto nivel de competencia, capaz de contribuir con los objetivos establecidos y asumir con responsabilidad los constantes retos a los que se enfrenta, teniendo un compromiso institucional, garantizando el continuo mejoramiento de recursos humanos afrontando las dificultades con éxito.
     Es importante destacar que en Venezuela los cambios son considerables, debido al gran movimiento de la fuerza laboral, como lo explica Nieves (2010)

“la tendencia general es la disminución de la potencia laboral bajo la modalidad de trabajo formal, … entendiendo que se encuentran bajo una cierta estabilidad laboral en el sector informal, sobre la cual se pudiera predecir una falta de garantía de los planes de carrera” (p. 80).

     Es de allí que proviene la necesidad de la institución pública estudiar la posibilidad de implantar un plan de carrera para los trabajadores del área de administración a objeto de garantizar el desarrollo de la capacidad institucional.

     Se entiende que la planificación y desarrollo de carrera se presenta como una oportunidad para que la institución obtenga el compromiso de los empleados, al darle la facilidad de tener una carrera satisfactoria y exitosa, es parte de los derechos vitales y de las exigencias laborales. Además, permite que los empleados vayan escalando posiciones de acuerdo con el mapa de estatus establecidos dentro de la institución pública de educación superior, con la intención de motivarlos y ofrecerles un futuro de progreso, en una relación ganar - ganar.

     Un punto fundamental y sobre el cual se debe hacer énfasis cuando se busca maximizar tanto los recursos como las metas de la institución, es realizar una objetiva evaluación del desempeño de los empleados a cargo, y esta permitirá relacionar a la institución con los planes de carreras de los trabajadores, ya qué, uno de sus derivados son las acciones de promoción y desarrollo de los evaluados. Para cada uno de los mismos surgirán planes de acción que pueden implicar tareas de capacitación, entrenamiento, transferencia, promociones, entre otras cosas.

     La contribución más insigne de este proyecto es brindar al laboratorio de investigación en estudios del trabajo (LAINET) de nuestra casa de estudio Universidad de Carabobo, a través de la línea de investigación educación y trabajo, los análisis más sobresalientes de los planes de carrera basados en competencias para determinar el desarrollo profesional del personal administrativo de una institución pública de educación superior.

     Un tema tan amplio como éste comienza con una descripción de la situación actual con respecto al desarrollo profesional existente en la institución, tomando en cuenta las competencias existentes y la necesidad de impulsar los planes de carrera en esta fuente de trabajo, partiendo de este estudio son muchas las  interrogantes y  variables que pueden surgir de este tópico, y que puedan despertar el interés de otros investigadores para continuar con esta indagación y fomentar  cambios significativos  de  estas instituciones,  mejorando así su desarrollo en el proceso institucional.



miércoles, 4 de noviembre de 2015

Tiempos Modernos de Charles Chaplin

TIEMPOS MODERNOS DE CHARLES CHAPLIN 


      La primera escena de la película arroja una idea sobre la noción de trabajador que prima desde el paradigma clásico: la aguja de un gran reloj gira hasta llegar a las seis, luego aparece un rebaño de ovejas, y a continuación utilizando el recurso de montaje relacionado con efecto simbólico una muchedumbre sale de la boca del subterráneo y se dirige hacia la fábrica apresuradamente formando una fila.  En esa fila todos los hombres son iguales, no hay lugar para la subjetividad, ni tampoco para la comunicación entre ellos.  La respuesta se impone por su obviedad: trabajan para obtener los medios básicos para su subsistencia, el trabajo es para ellos un medio para obtener otros fines pero nunca un fin en sí mismo.

      Charles Chaplin es un trabajador en una fábrica, encargado de hacer algunos ajustes a unas piezas que van pasando por una banda, sus compañeros de trabajo están totalmente concentrados en su labor, mientras que él es un poco más despistado, existe además una evidente persecución de los trabajadores al ir al baño, pues son vigilados contantemente con pantallas colocados en los mismos,  llega a dicha fábrica, una novedosa máquina que permite que los trabajadores almuercen sin necesidad de dejar sus puestos de trabajo, y deciden probarla con Charles, al principio, la máquina funciona de maravilla, pero al rato, comienza a funcional mal y empieza a repetir de manera extrema sus funciones y crear catástrofes. 

 En pocas palabras, continúa la labor del trabajo y tras la función repetitiva a la que se ve obligado realizar Charles en su trabajo, al terminar con un "tic" con el que aparentemente sigue trabajando sin estar haciéndolo; en este momento, sufre una crisis nerviosa y empieza a apretar cualquier cosa con forma de tuercas que encuentre, es llevado al manicomio.

IDENTIFICACIÓN DEL PROBLEMA DETECTADO

      En este corto fragmento de la película Tiempos Modernos, estos seres humanos son tratados como máquinas.  Es un claro ejemplo de las situaciones previas e incluso inmersas en el proceso de la Revolución Industrial, por lo tanto, no existen condiciones aptas o tan si quiera dignas para los trabajadores, grandes diferencias entre el jefe (con grandes comodidades), el técnico (posición media, aceptable) y el obrero (en un estado algo deprimente y privado de beneficios). 

            Así mismo, como problemática principal llama la atención que  el empleador utiliza sistemas de video para vigilar a los trabajadores, incluso en los baños, se pudo evidenciar que un momento de descanso el personaje principal Charles va al baño y en una pantalla gigante el empleador se dirige a él, con voz firme y regañona exigiendo su reintegro al trabajo, en esta situación estamos en presencia de un riesgos psicosocial que puede originar enfermedades profesionales, es importante destacar que los riesgos psicosociales dependen de unos factores ligados a las condiciones propias del trabajo, en este caso la supervisión y vigilancia exagerada por parte de dueño de la empresa irrespetando la privacidad de un trabajador en el mismo baño de la compañía puede desencadenar riesgos que tiene consecuencia negativas para la salud del trabajador, pero también en los resultados del trabajo que aquél desempeña dentro de la organización, pudendo afectar el producto y con esto el éxito organizacional de la empresa; destacando que son psico, porqué se manifiestan en primera instancia como alteraciones del comportamiento, o cognitivas, o del estado de ánimo del trabajador, que suelen ir seguidas de disfunciones, anomalías o lesiones de carácter fisiológico, y son sociales, porque su origen,  está en determinadas condiciones del trabajo que son las propias interacciones con otras personas, o bien son consecuencia de dichas interacciones.

SOLUCIÓN AL PROBLEMA PLANTEADO

      El trabajo tiene una importancia fundamental para el hombre. Por medio de él desarrolla su personalidad, obtiene los medios necesarios para vivir con dignidad, presta un servicio a las demás personas, contribuye con la economía de la nación y al progreso de la humanidad. Sin embargo, existen en el trabajo factores de riesgo que son susceptibles a ocasionar trastorno que pueden causar daños a la salud del trabajador., en este caso especifico podemos resaltar el riesgo laborales que se encuentran tipificados como riesgos psicosociales.

      La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre medicina del trabajo, los definieron en Ginebra el año 1984 como: Interacciones entre el trabajo, su medio ambiente, la satisfacción en el empleo y las condiciones de su organización, por una parte; y por la otra, las capacidades del empleado, sus necesidades, su cultura y su situación personal fuera del trabajo; todo lo cual a través de percepciones y experiencias influyen en la salud y el rendimiento. 

      Del video visto en clase y conociendo el concepto de riesgos psicosociales se puede infiere que los factores generadores de riesgo psicosocial en el trabajo son: internos, individuales y externos, e igualmente refleja que su interrelación influye tanto en el rendimiento laboral como en la salud del trabajador. 

      Para prevenir la aparición de los riesgos y/o daños psicosociales, la herramienta principal que se debe emplear para controlar estos riesgos es la Evaluación De Riesgos, tanto la que se realiza con carácter inicial, como las que se realizan periódicamente. Estas evaluaciones deberán integrar todos los riesgos que puedan afectar al puesto de trabajo, sin excluir ningún aspecto o especialidad y complementarlas, para que sean realmente eficaces, con estudios de satisfacción laboral, que den lugar a un plan de prevención de riesgos laborales que analice los riesgos existentes en la empresa desde todos los ángulos posibles y no como un mero capricho, sino porque en nuestra la Legislación venezolana así como lo refleja la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat), publicada en Gaceta Oficial número 38.236, de fecha 26 de julio de 2005, en su Art. 56 Deberes de los empleadores y las empleadoras, Numeral 4:

“Informar por escrito a los trabajadores y trabajadoras y al Comité de Seguridad y Salud Laboral de las condiciones inseguras a las que están expuestos los primeros, por la acción de agentes físicos, químicos, biológicos, meteorológicos o a condiciones disergonómicas o psicosociales que puedan causar daño a la salud, de acuerdo a los criterios establecidos por el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales”.

      Destacando que a se consideran como condiciones de inseguridad los riesgos psicosociales a demás de considerarlos causal de daño a la salud de acuerdo a los criterios establecidos por el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales”.
Es importante destacar que la misma Ley en su Art.70 Definición de enfermedad ocupacional expresa:

“Se entiende por enfermedad ocupacional, los estados patológicos contraídos o agravados con ocasión del trabajo o exposición al medio en el que el trabajador o la trabajadora se encuentra obligado a trabajar, tales como los imputables a la acción de agentes físicos y mecánicos, condiciones disergonómicas, meteorológicas, agentes químicos, biológicos, factores psicosociales y emocionales, que se manifiesten por una lesión orgánica, trastornos enzimáticos o bioquímicos, trastornos funcionales o desequilibrio mental, temporales o permanentes”.


       Dando el carácter de enfermedad ocupacional a los factores psicosocial que pueda tener un trabajador como consecuencia de un inadecuado y crónico ambiente laboral,  como por ejemplo el vivido por el trabajador del video visto en clase,  lo cual considero que un factor de riesgo determinante que puede traer como consecuencias grabes daños a la salud física y mental del trabajador. 

      Finalmente, se puede afirmar de este análisis que los factores externos del contexto laboral, donde se desenvuelve el trabajador, tienen incidencia significativa en el resultado de la evaluación del nivel de riesgos psicosociales, es decir son generadores de estrés y afectan la salud de los trabajadores.


     

Impacto de la LOPCYMAT en Virtud de su Reforma


                                                                      
                                                          INTRODUCCIÓN


La Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, (LOPCYMAT, Julio 2005), en su proceso de reforma, en el marco de la construcción del nuevo Sistema de Seguridad Social, viene a cumplir la exigencia de un enfoque normativo actualizado. Éste persigue poner término a la falta de visión unitaria de las políticas de seguridad y salud en el trabajo, adecuar la legislación venezolana a las necesidades de promoción del trabajo seguro y saludable, la prevención de accidentes y enfermedades ocupacionales. Bajo la perspectiva de las nuevas tendencias sobre seguridad y salud en el trabajo se regulan situaciones no contempladas con anterioridad, incorporando en forma plena los conceptos de ocio, recreación, utilización del tiempo libre, descanso y turismo social como componente indisoluble de este enfoque emergente.


Con esto la reforma de la LOPCYMAT, Julio 2005, persigue no sólo la ordenación de las obligaciones y responsabilidades de los actores sociales, inmediatamente relacionados con el hecho laboral, sino fomentar una nueva cultura de la salud y la seguridad en el trabajo bajo una perspectiva más compleja e integral. En tal sentido, el concepto de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo se amplía sustancialmente, al añadirse el componente de ocio, recreación y utilización del tiempo libre, la cual rompe con la visión tradicional que fragmentaba la vida del trabajador en dos momentos desvinculados entre sí: el de la fábrica o centro de trabajo, y el de la casa o espacio público, fracturando la relación Salud-Trabajo-Enfermedad. De igual manera, y como complemento de lo anterior, el desarrollo de la vida con períodos cada vez más largos para el goce y disfrute, genera y promueve una cultura del bienestar que hace imprescindible el desarrollo de actividades cotidianas placenteras expresas en la utilización del tiempo libre y descanso a través de la recreación y turismo social (Amando, 1996).



La nueva cultura del bienestar para todos pasa, necesariamente, por el derecho a disfrutar del ocio en sus diversas formas.





 IMPACTO DE LA DE LA LEY ORGÁNICA DE PREVENCIÓN, CONDICIONES Y MEDIO AMBIENTE DE TRABAJO EN LA SALUD DE LOS

TRABAJADORES, EN VIRTUD DE SU REFORMA.




La reforma de la LOPCYMAT establece la exigencia de una actuación en la empresa en el marco de un concepto amplio de lo que son las condiciones y medio ambiente de trabajo y transciende el mero cumplimiento formal de un conjunto de deberes y obligaciones. De allí que se requiere de la planificación de la políticas de seguridad y salud en el trabajo desde el momento mismo del diseño del proyecto empresarial, la evaluación inicial de las condiciones peligrosas inherentes al trabajo, su incidencia en la calidad de vida y su actualización periódica a medida que se alteren las circunstancias y varíen las condiciones de trabajo, así como la ordenación de un conjunto coherente e integrador de medidas de acción preventiva adecuadas a la naturaleza de las condiciones peligrosas de trabajo y el control de la efectividad de dichas medidas.


Este esfuerzo debe conducir a la integración de las políticas de promoción de la salud y la calidad de vida en el trabajo, de prevención de accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales, en todos los centros de trabajo, a fin de fomentar una auténtica cultura que permita entender el trabajo como un derecho humano fundamental, el cual debe ser ejercido en condiciones que permita el desarrollo de todas las potencialidades, tanto físicas como morales y espirituales de los seres humanos.


Es importante destacar que la reforma de la LOPCYMAT responde a cinco objetivos básicos. El primero se orienta a fomentar una auténtica cultura de la promoción del trabajo seguro y saludable, así como de la prevención de los accidentes de trabajo y de las enfermedades ocupacionales, complementada con estrategias de promoción para el ocio, la recreación y la utilización del tiempo libre que asegure el cumplimiento efectivo y real de las obligaciones preventivas y proscriba el cumplimiento meramente formal o documental de tales obligaciones.


En segundo lugar, y como objetivo horizontal, la reforma plantea el combatir de manera activa la siniestralidad laboral y enfermedades ocupacionales, a través de la integralidad de la participación de los actores sociales, además de la puesta en práctica de políticas y mecanismos de seguimiento y control.


El tercer objetivo se centra en reforzar la necesidad de integrar el control de las condiciones peligrosas de trabajo, en los sistemas de gestión de la empresa, promoviendo auténticos mecanismos de seguimiento, registro, evaluación, y actualización.


El cuarto objetivo está orientado a fomentar una auténtica cultura del ocio, que contribuya al incremento de la calidad de vida de los trabajadores y como valor agregado al trabajo, incorporando en la cotidianidad, la práctica de la recreación, la utilización del tiempo libre, el descanso y el turismo social, asociado a la promoción del trabajo seguro y saludable, la prevención de los accidentes y enfermedades ocupacionales, y la restitución integral de la salud.


El quinto, busca mejorar el control del cumplimiento de la normativa de promoción de la salud y la calidad de vida en el trabajo, la prevención de accidentes y enfermedades ocupacionales, mediante la adecuación de la normativa sustantiva a la normativa sancionadora y mediante el reforzamiento de la función de vigilancia y control tanto del Sistema de Inspección de Trabajo y Seguridad Social, como de la participación y la contraloría social. 


La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 consagra el derecho de toda persona a la Seguridad Social y la protección frente a las contingencias que pudieran suceder con ocasión del trabajo. Encomiendan al Estado la obligación de asegurar la efectividad de este derecho con la creación de instituciones y la adopción de medidas destinadas a hacer cumplir la obligación del patrono o empleador de garantizar a los trabajadores y trabajadoras condiciones óptimas de seguridad y salud en el trabajo. 


Este mandato constitucional conlleva la necesidad de desarrollar una política de protección de la salud de los trabajadores y trabajadoras a través de la prevención de los accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales y encuentra en la presente reforma su asiento fundamental.


El mandato constitucional, los acuerdos suscritos por la República, y la nueva Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social, establecen los criterios fundamentales que hay que tomarse en cuenta para la reforma de la Ley y cuya propuesta se ha estructurado en torno a cinco grandes ejes:


El primer eje busca lograr un objetivo fundamental que es “la visibilidad” por parte de los actores sociales, del tema de la salud y la seguridad en el trabajo, al unificar en un solo instrumento legal los aspectos de prevención de los accidentes y las enfermedades ocupacionales, la promoción de la salud y seguridad en el trabajo, el control de las condiciones y medio ambiente de trabajo, la reparación integral del daño causado a los trabajadores como consecuencia de los accidentes y las enfermedades ocupacionales, y la promoción e incentivo de la recreación, ocio, utilización del tiempo libre, descanso y turismo social en el campo laboral, que antes estaban dispersos en diferentes instrumentos legales.


El segundo eje está conformado por el desarrollo del concepto de “trabajo digno” como elemento fundamental en el desarrollo de la propuesta. Los avances logrados en las luchas del movimiento obrero a nivel internacional han permitido la conquista de “condiciones de trabajo” que permitan el desarrollo de las capacidades tanto físicas como intelectuales de las personas en el trabajo productivo. Los adelantos de la ciencia y de la técnica permiten garantizar a las trabajadoras y trabajadores condiciones de trabajo adecuadas. Sin embargo, mucho ha costado y sigue costando, que las empleadoras y empleadores entiendan y asuman el derecho a condiciones “dignas” de trabajo. 


En el desarrollo de la reforma de la Ley, se establecen criterios y mecanismos que permiten iniciar un proceso de transformación del ambiente y las relaciones de trabajo orientados hacia la dignificación del mismo. En esta Reforma se trasciende el antiguo criterio de “condiciones adecuadas” por el de “condiciones dignas” de trabajo.


El tercer eje que desarrolla la reforma expresa tanto el mandato constitucional en lo referente al protagonismo y la participación de los actores sociales, como las más modernas concepciones promovidas desde los organismos internacionales (OIT, OMS) en relación al derecho de trabajadoras y trabajadores a participar de manera activa en la definición de las políticas, el control de los programas y la vigilancia de las condiciones y ambiente de trabajo. En la Reforma se han establecido mecanismos reales y efectivos para la participación de los actores sociales. La primera institución que se crea es la de los delegados de prevención”, figura que permite a las trabajadoras y trabajadores el ejercicio de la vigilancia sobre las condiciones y ambiente de trabajo para la defensa, protección, y promoción de calidad de vida y salud. Otra institucionalidad que se desarrolla en el Proyecto son los Consejos Estadales, Municipales y Sectoriales de Prevención, Salud y Seguridad Laborales. Estos consejos permitirán la participación efectiva de trabajadoras y trabajadores, y de empleadoras y empleadores en la definición de los grandes temas que afecten las condiciones y ambiente de trabajo en los territorios sociales correspondientes, de manera que la participación en la definición de las políticas específicas de cada sector de la producción y/o de las diferentes áreas político-territoriales, y la supervisión y control de los organismos oficiales podrá ser una realidad concreta, cercana a los actores, vinculados con las instancias nacionales de participación que establece la Ley vigente.


El cuarto eje de la reforma se refiere a la actualización y modernización de la LOPCYMAT, necesaria después de casi dieciocho años de vigencia con una muy precaria aplicación debido a diversos factores. La Ley original permitió incorporar el concepto de la prevención como un elemento central. Este concepto fue, de alguna manera, asumido por algunos sectores tanto de los trabajadores como de los empleadores, pero sin mayores trascendencias operativas. Sin embargo, algunos conceptos establecidos en la misma Ley ya habían sido superados por el avance de la ciencia y los logros de los trabajadores de manera que era una necesidad su actualización y modernización. En tal sentido, la incorporación de los conceptos de la ergonomía y la clara definición de los elementos para el establecimiento de estrategias para el control de las condiciones peligrosas de trabajo, significan adelantos importantes en la presente propuesta de reforma.


El quinto eje, establece los mecanismos que permitan integrar el Régimen Prestacional de Seguridad y Salud en el Trabajo en el Marco del Sistema de Seguridad Social. Este eje es el que permite la integración armoniosa entre los entes e instituciones que conforman el Sistema de Seguridad Social. El Régimen prestacional de Seguridad y Salud en el Trabajo tiene, necesariamente, que integrarse a los regímenes prestacionales de Salud, Empleo, Pensiones y Otras Asignaciones Dinerarias, de manera que ha sido un trabajo arduo el hilvanar la trama que permita esta integración de manera armoniosa y complementaria en relación a la garantía de los derechos y la prestación de los servicios que garanticen esos derechos.


El bienestar para todos se convierte en la suma de condiciones económicas, sociales, culturales, laborales y de salud favorables, además de de porcentajes de consumo en ocio, cultura y deportes. Un resultado que indicará si se confirma lo que parece ser un hecho: que el estilo de vida de todos los pueblos, con sus matices, se dirige en la línea trazada, sinónimo de disfrute del bienestar social.


Una vez superada la preocupación por la subsistencia, los ciudadanos en la actualidad buscan desarrollar libremente una serie de actividades que les sean gratificantes. Así es como, junto a la vida laboral, existen otros estilos de vida ligados a la diversidad de ofertas que el ocio cultural y deportivo son capaces de completar las apetencias vitales de cualquier persona (Ruiz, 1994).


La seguridad social debe apuntarse a un bienestar para todos y desde diferentes ángulos de actuación, es por lo que, tanto si hablamos de ocio como de cultura o deporte, es conveniente conocer las necesidades y definir algunos conceptos.


La disminución del trabajo, el aumento del tiempo libre, y las posibilidades de elegir aquella actividad con la que disfrutar, hacen del ocio el tiempo que nos devuelve nuevas perspectivas de integración, de realización, de futuro bienestar personal y comunitario.


El aumento de ocio y la diversidad del mismo nos van a llevar necesariamente a disfrutar de la vida de otro modo, además de generar efectos positivos en otros sectores como el trabajo. Lo que parece seguro es que las consecuencias serán más amplias y alcanzarán nuestros hábitos, salud físico-mental, entre otros.


La experiencia de auto-realizarse a través del ocio, y no sólo por el trabajo, abre nuevas condiciones para la mejora de la calidad de vida. Esperanza de vivir mejor, al tener ocasión de elegir, de descansar, de divertirse, de compartir diversos valores, de alcanzar la propia identidad. Los efectos son positivos en la salud física y mental de las personas y en el conjunto total de calidad de vida, porque se establece una clara relación con las experiencias satisfactorias (Cuenca, 1995). El ocio es una experiencia individual, que alcanza grandes niveles de satisfacción entre quienes lo practican, y que toda actividad placentera mejora la vitalidad y creatividad de las personas (Gaskin & Smith, 1995).


La recreación, se puede enmarcar en aquellas oportunidades para el uso del tiempo libre que ofrece la sociedad, y que permiten experimentar el ocio. También, es importante, asumir que el tiempo libre es parte del tiempo individual y social sin restricciones o compulsiones externas. El ocio se ubica en una esfera de actividad vital del ser humano y caracterizada por el placer y la libertad.


Desde esta perspectiva, que es la que corresponde a todos los lineamientos recientes de la OIT y al producto de las investigaciones más consistente del mundo académico de los países desarrollados y subdesarrollados, el ocio, la recreación, la utilización del tiempo libre, el descanso y turismo social ha dejado de percibirse como prácticas aisladas a la actividad laboral del individuo y desconectadas de la seguridad social. Por lo contrario, cada día es más evidente la vinculación directa entre el rendimiento intelectual, manual y las actividades recreativas. Por lo que la tendencia contemporánea es privilegiar su inserción orgánica en las políticas de las empresas y en las instituciones de la seguridad social.


Todo el planteamiento anterior entra en consonancia con los que instituciones como la Organización Internacional del Trabajo plantean con relación a la seguridad y salud en el trabajo en el presente siglo. (Hiba, 2003).





En nuestro país, específicamente en  el área de la seguridad y salud en el trabajo se ha caracterizado por la ausencia de políticas adecuadas que permitan el desempeño de una acción eficaz tanto por parte de empleadores y trabajadores, como de los organismos oficiales encargados de la materia. Esto se evidencia en la ausencia de políticas coherentes por parte de los organismos empresariales y sindicales, así como la existencia de múltiples organismos (Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, Ministerio del Poder Popular para la Salud y Protección Social, Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y la Seguridad Social, Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales, Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleos) que desarrollan su acción, con escasez de recursos, sin una mínima coordinación entre ellos, sin programas actualizados, con solapamiento de funciones y sin una adecuada planificación de actividades, lo que hace muy reducida y poco efectiva su acción sobre la problemática de la seguridad y salud en el trabajo.

Hasta el presente la acción fundamental de las políticas de los organismos oficiales se ha centrado en la atención al trabajador enfermo o accidentado luego de ocurrido el accidente o instalada la enfermedad ocupacional, con una calidad que no satisface las demandas de los afectados, contribuyendo a hipertrofiar una estructura burocrática e ineficaz que no reacciona ante el incremento de accidentes y enfermedades ocupacionales cuyas características se hacen cada vez más complejas por la interacción de antiguas y nuevas condiciones de trabajo generadas por los procesos de transferencia de tecnologías nocivas y la política de flexibilización laboral que se desarrolla actualmente en el país.


En relación a la calidad de la información sobre el impacto de los accidentes y enfermedades ocupacionales, las fallas que presenta el sistema de estadísticas laborales de nuestro país determinan un sub-registro que aún no ha sido posible cuantificar. Las estadísticas más confiables son las reportadas por la Dirección de Medicina del Trabajo del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), que cubre escasamente el 23% de la población trabajadora. Dichas estadísticas reportaban una ocurrencia de aproximadamente 20.000 accidentes de trabajo cada año. Tomando en cuenta esta baja cobertura que tiene el IVSS se puede inferir que el número de accidentes de trabajo que ocurren en el país es significativamente mayor, considerando que no se registran los accidentes que ocurren en las actividades agrícolas, mineras, del sector informal ni de la pequeña industria, además de cientos de accidentes que son registrados como accidentes comunes. En base a esta información que aporta el IVSS, los Postgrados de Salud Ocupacional de las distintas universidades estiman que en el país ocurren al menos 144.000 accidentes de trabajo cada año, de los cuales el 10% deja secuelas permanentes con algún nivel de discapacidad en los trabajadores. 


Con respecto a las enfermedades ocupacionales, la hipoacusia por exposición al ruido industrial, las dermatosis, las patologías respiratorias, la intoxicación por metales pesados y los efectos por exposición a solventes, ocupaban los primeros lugares en las estadísticas reportadas por medicina del trabajo del IVSS. Es necesario señalar que en muchas patologías no se identifica su relación con el trabajo por lo inespecífico de los síntomas y la poca formación del personal médico en el campo de la medicina ocupacional; Se calcula que el número real de enfermedades ocupacionales debe estar muy cercano por lo menos al de los accidentes de trabajo.


Otro elemento importante en relación a la situación de la salud de los trabajadores se refiere a la carencia de personal formado en el área de la salud ocupacional, en investigaciones sobre el comportamiento de la seguridad y salud en el trabajo, los escasos centros de formación en materia de seguridad y salud, entre otros.





CONCLUISONES



La situación de seguridad y salud en el trabajo va más allá de la determinación y atención de accidentes o enfermedades ocupacionales. Si es así ¿Por qué se enfrenta la salud y la seguridad en el trabajo a esta crisis? ¿Cómo se ha llegado a la situación de que la naturaleza del trabajo y de los entornos físico y químico en los que éste se desarrolla reciba un trato tan diferente de otros asuntos, tales como el número de horas trabajadas, a la utilidad y aprovechamiento del descanso o las promociones de incentivo que permita la fortificación del componente psicosociológico de la interrelación laboral que también forma parte de las condiciones de trabajo y que repercute indudablemente en la salud y la seguridad? Una de las razones principales es que las capacidades técnicas que se requieren para reconocer las condiciones peligrosas de trabajo, prevenir su materialización o hacer frente a sus consecuencias no suelen formar parte del conjunto habitual de calificaciones de los especialistas en relaciones laborales y recursos humanos. Estos prefieren llamar a expertos cuando es necesario integrar y asumir tales asuntos en sus ocupaciones diarias.


Además, la repercusión de los riesgos para la salud y la seguridad no suele acusarse ni de inmediato ni de manera directa. A diferencia de los accidentes catastróficos, que pueden observarse con facilidad y afectan a la productividad de forma mensurable, las enfermedades crónicas tardan años en desarrollarse, a veces es difícil atribuirlas a condiciones de trabajo concretas y, a menudo, no afectan al «saldo final», ya que sus costes pueden correr a cargo de sistemas de protección tales como el de asistencia sanitaria general o el de pensiones. Así, muchas de las medidas y las herramientas de gestión de que suelen disponer los responsables de relaciones laborales para analizar y abordar otras cuestiones difíciles de aplicar a los problemas de salud y seguridad que dan lugar a discapacidades o enfermedades crónicas.


Por último, la complejidad que revisten muchos problemas de salud y seguridad exige la adopción de un planteamiento pluriforme para resolverlos. De hecho, es un ejemplo de ámbito complejo, pues debe utilizarse un enfoque colectivo e interdisciplinario a fin de delimitar los riesgos, atenuar y erradicar sus causas fundamentales e informar y adiestrar a trabajadores y directivos en la medida necesaria para evitar peligros futuros. En realidad, los riesgos para la salud y la seguridad son algo más que problemas de relaciones laborales.


Todos estos enfoques son perfectamente válidos y constituyen importantes vertientes de la salud y la seguridad en el trabajo que se complementan entre sí. Ningún profesional tiene la clave para comprender y resolver los problemas de los riesgos profesionales. El ámbito de la seguridad y la salud en el trabajo es verdaderamente interdisciplinario.


Lo antes expuesto soporta esta reflexión con miras a llevar a cabo una aproximación del impacto de la reforma de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo en el marco del proceso de transformación del sistema de seguridad social venezolano.




 
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


Amando De, M. (1996). La sociedad española. 8/ Agencia Bolivariana de Noticias (2008, Enero, 01). Inpsasel registró 39.012 delegados y delegadas de prevención en 2007.        
Agencia Nacional de Noticias Alternativas de la Asociación Nacional de Medios Comunitarios, Libres y Alternativos (ANMCLA). (2007, Octubre, 30).        
Asamblea Popular Revolucionaria (APORREA) (2005). Trabajadores marchan para exigir reforma inmediata de la LOPCYMAT.
Fernández, M. (2008). La reforma de la seguridad social en Venezuela. Cuadernos del Cendes, 19(51), 159-91.
Diario 2001. (2006, Junio, 13). Lopcymat pone en jaque la actividad empresarial.